Nos dedicamos a la construcción artesanal de la flauta nativa americana. No construimos las flautas en serie.
Pueden ver las flautas nativas que actualmente están en venta haciendo click en:

Nos pueden escribir al correo: mysticaldream@hotmail.es


miércoles, 25 de noviembre de 2015

Recomendación literaria : El canto de las sirenas. Argumentos musicales. Autor: Eugenio Trías

El canto de las sirenas. Argumentos musicales Eugenio Trías. Editorial Galaxia Gutenberg
"(...) La música permite que resuene esa "música callada" o "música extremada" que surge de la oscuridad uterina de la matriz, música materna que se puede concebir como música celeste o paradisíaca. Su reminiscencia y nostalgia, junto con la condición exiliada que ese paraíso perdido acarrea, exige del hijo de las musas, Orfeo, un reencuentro con la Muerte y con el Infierno, con el fin de rescatar a Eurídice, la ninfa de su corazón: el ícono mismo de ese paradigma matricial. Toda la música occidental (...) está polarizada e inmantada por ese mito originario que la constituye". "La música proporciona a la filosofía las principales claves, materiales y formales para cumplir su objetivo, que es enunciar de forma bella la verdad, o inclinar ésta hacia un reconocimiento del misterio de la belleza". "Se reconstruye el útero materno, o la cueva originaria, a través de una edificación en la que se aloja el habitante de la frontera. La música le dota de un lógos primordial capaz de enunciar, en forma simbólica, los más complejos misterios de la vida y de la muerte, a través de las más sencillas figuras rítmicas, dos por cuatro (en forma de marcha), o tres por cuatro ( en modalidad de danza): hacia la muerte, la guerra y la violencia; hacia la seducción, el encantamiento y el embeleso amoroso. También a través de los más sencillos quiebros de la altura de la voz, o de la gama modal, o tonal".


Esplendida labor de Eugenio Trías. Un libro precioso que recomendamos encarecidamente.



Sinopsis
La música es algo más que un fenómeno estético: es una gnosis, una auténtica vía de conocimiento que Eugenio Trías (autor de una de las trayectorias filosóficas más sólidas que ha conocido nuestro país) ha reconstruido en un compendio de ensayos consagrados a insignes compositores, en un recorrido que va desde Monteverdi hasta las últimas vanguardias musicales.
Los misterios gloriosos de Bach, la dualidad de lo trágico y lo cómico en Mozart, los grandes relatos de Haydn, el estilo heroico de Beethoven, el concepto de obra total en Wagner, el espíritu creador de Mahler, la nueva teología musical de Schönberg, la noche eterna de Béla Bartók, los sacrificios de Stravinski, el panteísmo sonoro en Cage o la arquitectura musical de Xenakis, comparecen en estas páginas para revelar sus claves internas, sus relaciones, sus antagonismos y similitudes, sus oposiciones y especificidades. El resultado es no sólo una excelente colección de ensayos individuales donde podemos apreciar a los grandes compositores bajo una luz distinta, sino también un argumento narrativo: una apasionante historia de las ideas a través de la música. O como el mismo autor sugiere, tal vez El canto de las sirenas constituya el Gran Relato que algunos de los mejores músicos occidentales han ido escribiendo a lo largo de los últimos cuatrocientos años.

Texto tomado de la web Galaxia Gutenberg, allí podrán adquirir el libro e informarse con más detalle : http://www.galaxiagutenberg.com/libros/el-canto-de-las-sirenas-(rustica).aspx

martes, 10 de noviembre de 2015

Construcción ocarina de cuerno


Las ocarinas pertenecen a la amplia familia de los aerófonos, llamados también instrumentos de viento. Pertenecen a la categoría de los instrumentos llamados con embocadura de flauta, en los cuales el aire es enviado a una arista viva o "bisel".

"Las ocarinas funcionan según el principio de las flautas llamadas globulares -instrumentos de cuerpo generalmente ovalado y provisto de agujeros y de una embocadura en canal (boquilla)"

Se pueden denominar como flautas globulares cerradas ya que su extremo final es cerrado, no como sucede con las flautas de tubo cilíndrico cuyo extremo final es abierto. Hay ocarinas sin agujeros -el silbato más elemental- o con varios agujeros que le dan una riqueza politónica.

La forma más elemental de ocarina es el silbato, cuyo origen es remoto y está extendido por todo el mundo. Posiblemente su origen se remonte a la edad de piedra.


Los materiales con los cuales se pueden hacer ocarinas son muy diversos, desde hueso, cuerno, arcilla, cerámica, metal, bambú... ect.

En esta ocasión hemos utilizado un cuerno de cabra, pasamos a relatar la experiencia, os mostraremos fotos y daremos algunos consejos por si quieren intentar construirse una.

Aquí podeis escuchar como suena:

 

¿Ocarina de cuerno?

Sí, en esta ocasión os mostraremos dos ocarinas de cuerno, uno de ellos es un trozo de cuerno de vacuno y el otro es de bóvido que es más pequeño. Es normal que al limpiar el cuerno tenga cierto olor acre, para disminuir este olor se puede limpiar el interior del cuerno con vinagre de manzana y bicarbonato de sodio -dejar reposar unos minutos el vinagre con el bicarbonato-.
Las ocarinas se pueden construir utilizando otros materiales como bambú, arcilla, madera ect...

Algunas de las herramientas que se utilizaron: cuchillo, segueta, corcho y cera. Harán falta lijas y lima plana y redonda

Un amigo nos envío unos bonitos cuernos de cabra ¿Qué hacer con ellos? Lo primero estudiarlos y esperar el momento de inspiración. Ese momento llegó inmersos y entusiasmados leyendo sobre los instrumentos primitivos encontrados en diversas cavernas, leyendo un hermoso libro de Ramón Andrés titulado "el mundo en el oído", y escuchando el trabajo musical de Walter Maioli, su cd "The art of primitive sound" http://www.soundcenter.it/

Procedimos entonces a analizar el instrumento que desearíamos construir y valorar si es posible. Debido a lo rústico del cuerno -precioso por cierto- nos decantamos por intentar construir un instrumento de viento utilizando los elementos más naturales posibles, con herramientas manuales, evocando la forma en que nuestros ancestros lo construirían; pero sobre todo entusiasmados por el anhelo de lo mágico y misterioso.
Al principio pensamos en un tipo de flauta de cuerno, pero el interior no era demasiado profundo. Otra cuestión fue la siguiente: ¿hacer una ocarina o una flauta? La diferencia estriba en el extremo final pues las ocarinas son cerradas y las flautas presentan el extremo final abierto, ello es determinante en el sonido, en su altura y timbre. Optamos por una ocarina. Las fotos que viereis a continuación son de dos ocarinas que hemos construido, la más pequeña es de cuerno de cabra y la segunda es de cuerno -no estamos seguros- de vaca. Presentamos el proceso de construcción de la más pequeña: la ocarina de cuerno de cabra.
 



El siguiente paso fue determinar el tipo de embocadura y bisel. Incrustar un taco de madera y abrir un bisel tipo flauta dulce lo consideramos impracticable debido a la forma del cuerno, decidimos entonces por intentar con un tipo de embocadura que particularmente nos gusta mucho. Consiste en en un trozo pequeño de caña, limado en ángulo para que asiente cerca del bisel, este trozo de que caña se atará con fuerza al cuerno utilizando una tira de piel o cuero. 





Lo primero fue tapar el extremo que quedó abierto para vaciar y limpiar el cuerno -nuestro amigo nos envió los cuernos limpios-. Tallar un taco de madera no era viable, demasiado trabajo en una zona tan irregular. Nos preguntamos ¿Qué material usaría un ancestro nuestro? Corteza de alcornoque, es decir, corcho. ¿Y para sellar el corcho y así evitar fugas de aire? Pues seguramente ellos usarían alguna resina o... cera de abejas ¡Eso es! La cera de abejas es excelente por sus propiedades y consistencia. Bueno, nosotros no teníamos forma de conseguir cera de abejas, la única manera sería comprando una vela de cera pura -en herbolarios se encuentran- pero en el momento no teníamos. Así que utilizamos una vela de parafina normal. Aquí ya se introdujo la modernidad jejeje, pero no es tan grave, lo importante es volverse a recrear. 






"Estamos en frente de nuestra cueva, es un día hermoso y soleado, los buitres vuelan alto muy alto, un herrerillo nos observa curioso y un raposo cruza raudo entre los espesos matorrales, esta noche..."

Hay que marcar el corcho usando el contorno del hueco que queremos tapar. Usamos un cuchillo hasta que este casi entraba. Ojo, que tiene que entrar a presión, la suficiente para que tape bien los bordes y quede sujeto, pero no demasiada pues puede romper el cuerno.
Luego derretimos cera y sellamos el corcho por fuera, no por dentro así taparemos los pequeños huecos por donde se puede escapar el aire.

Pero antes de cerrar con el corcho y la cera hay que trabajar el bisel ya que si lo cerramos será difícil la limpieza además de que no tendremos buena visión de como nos va quedando este. 




El bisel es un agujero que lo hicimos con la punta del cuchillo y una lima redonda -se puede usar taladro eh!, ya saben luego tienen que recrear otra vez el ambiente. Una broca del numero seis va bien- Luego hay que trabajar el bisel, es decir, primero aplanando la zona donde descansará el trozo de caña y luego limándolo hacia dentro y no hacia afuera como el de una flauta dulce. Yo utilicé una pequeña lima redonda y pequeños trozos de lija.





Lo siguiente es trabajar el trozito de caña, limpiarlo por dentro y limarlo en un extremo para que asiente en la zona donde esta el bisel. La inclinación es esencial pues de ella dependerá la nitidez y respuesta de nuestra ocarina de cuerno, prueben poco a poco, a nosotros nos quedó bien con una inclinación de 20º.

Atamos con tira de piel. Se puede pegar pero es recomendable dejar esta pieza móvil ya que ajustarla es algo delicado pues cualquier movimiento afectará al sonido. Siempre podremos ajustarlo a gusto en incluso jugar con el sonido. Ajustar la tira de piel puede ser una labor ardua, pero ánimo.







Esta ocarina cuyo sonido es más potente y redondo pues su cavidad interior es mayor nos encanta, la hemos decorado con cascabeles que pueden ser tocados a la vez que se toca la ocarina, es decir, dos instrumentos en uno. Queda decorar con unos caracoles cuyo símbolo para muchas culturas antiguas era el de la fertilidad y el renacimiento.
El sonido de las ocarinas para nosotros nos trajo siempre a la memoria una caverna. El sonido de una gota de agua en una gruta, ese silencio sonoro... que extraño esto. La cuestión es que el interior de la ocarina recuerda a una gruta.

Los agujeros, escala y afinación

El tema fundamental ¿Cuántos agujeros y como hacerlos?
La ocarina ya suena, no tiene agujeros. Hay que preguntarse ¿Qué queremos conseguir? ¿Qué escala queremos sacar?

Una diatónica sería demasiado pedir, puesto que el cuerno es pequeño y hacerle siete agujeros ya sería mucho trabajo. Nosotros intentamos afinarla en escala pentatónica, e hicimos cinco agujeros -cuatro en el frente y uno para el pulgar en la parte posterior-.

Antes de hacer agujeros comprobamos con un afinador la nota fundamental o tónica, nos dió la nota Mi. Partiendo de aquí hicimos los agujeros, esta era la escala que intentamos conseguir: Escala pentatónica de Mi menor.

Mi-Sol-La-Si-Re-Mi

Por nuestra experiencia nos salió bien. Pero es complicado ya que partimos de un material irregular.

Consejo: nosotros la afinamos pentatónica por realizar unas pruebas que teníamos pendientes. Lo más adecuado es dejarse llevar y afinar según como a uno le resuene. No hagan tantos agujeros, aunque parezca mentira lo más sencillo es lo más evocador. 3, 4 agujeros... dejarse llevar como lo haría un ancestro y...

"recuerden la cueva... cayó la noche, hoy es mi día, me iniciaran en los misterios, me llevaran a la gruta sagrada donde las voces de nuestras deidades hablan claro como el agua de los manantiales, llevaré mi flauta de cuerno que acabo de construir y la tocaré para llenarme de fuerza o quizás para convocar a los poderes ocultos que yacen en lo más profundo de la tierra, ¿Me rebelaran sus secretos?... ya se acerca el momento"